Qué pasó
Verónica vive en Viña del Mar. Fue a una clínica dental por una muela saltada. Según contó después al juzgado, el dentista le dijo que todos sus trabajos estaban «100% garantizados». Aceptó el tratamiento.
En plena endodoncia sintió un líquido caliente que le caía por dentro. Le dolió bastante y lo dijo en el sillón. Le respondieron que era un procedimiento nuevo y que después pasaba. Se fue con analgésicos.
Pero el dolor no la dejaba dormir. Le repitieron la endodoncia y después le sacaron la muela con alicate. Lloró de dolor. Un scanner en otra consulta mostró restos de relleno. En la clínica le dijeron: «casi imposible sacarlo».
Probó en muchos lugares. Su hija le dijo que fuera a Alemania, y allá un dentista la operó y sacó el material. De vuelta, según ella, la clínica le ofreció pagar una parte y le advirtió que un juicio dura de 3 a 5 años.
El momento
¿Qué le habían dejado adentro?
Qué dijo el tribunal
Demandó igual, ante el juzgado de policía local. La clínica negó cualquier mala praxis. El juez no revisó quién tenía razón: la Ley del Consumidor excluye las prestaciones de salud, así que se declaró incompetente.
La regla
Antes de demandar, confirma dónde se reclama tu caso.
Ley 19.496, art. 2 letra f) y art. 2 bis




